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Importancia de la estimulación acuática en los bebés

Desarrollo psicomotor, equilibrio, mejora del sistema respiratorio, fortalecimiento de lazos familiares… son algunos de los beneficios que se adquirirán.

Texto: Iranela Sánchez

 

La estimulación acuática en bebés es un método que consiste en la adaptación al agua mediante juegos, canciones y ejercicios.

Es muy importante aclarar que la presencia de los padres tendrá un rol protagónico durante su desarrollo. Esto va mucho más allá de enseñar a nadar, pues, permite que el bebé tenga un vínculo con el espacio. A los pequeños les favorece el contacto con el agua, porque les recuerda el ambiente materno.

Durante el crecimiento, cada etapa tiene sus ejercicios específicos. El propósito se enfoca en que el bebé vaya desarrollando partes claves de su cuerpo y órganos. Además, estar en contacto con el agua, no solo permite ir reconociendo el “yo corporal”, sino que también tiene múltiples beneficios.

  • Fortalece el vínculo entre los padres y el bebé: La percepción del bebé en sus primeros meses consiste en relacionar su cuerpo con el de la madre. A partir de este vínculo, él puede comprender su propio cuerpo y las características de su entorno. Compartir la experiencia de estar en el agua, brinda a los bebés seguridad, algo importante para establecer futuras relaciones interpersonales.
  • Favorece el desarrollo sensorial: Las sensaciones que el bebé experimenta dentro del agua, le permite la entrada de información de su entorno a su sistema. Es decir, comienza un procesamiento racional en cuanto a los sentidos, para crear sensaciones y percepciones.
  • Desarrolla su musculatura: En este caso, fortalece el tono muscular, se obtiene el balance, equilibrio y las diferentes posturas del cuerpo. Este tipo de estímulo ayudará al bebé a caminar cuando llegue el momento. En el agua no hay dificultad de cargar al bebé, porque dentro de ella disminuye el peso corporal hasta en un 90%. Esta característica del agua permite movimientos, posturas, sensaciones y juegos diferentes de los que se dan fuera de ésta. Aprenden nociones físicas como: flotación, propulsión, desplazamiento, equilibrio, resistencia, etc.
  • Mejora el aparato respiratorio: La inmersión en el agua ayuda a mejorar la expulsión de la mucosidad y la capacidad respiratoria.
  • Fortalece el sistema inmunológico: Promueve el fortalecimiento de las defensas, lo cual ayuda a atacar las infecciones como bacterias y virus que puedan afectar al bebé.
  • Favorece la psicomotrocidad: El agua le permite al bebé ampliar su posibilidad de movimientos y hace que sea capaz de investigar y descubrir nuevas actividades para desarrollar nuevas habilidades. Si se le suministra en un medio diferente, irá ampliando su aprendizaje y se estimulará su desarrollo intelectual.
  • Estimula la precepción visual y táctil: Dentro del agua muchas cosas son diferentes, entre ellas la percepción. Por esta razón, el bebé puede experimentar otro tipo de sensaciones y patrones visuales, al tiempo que desarrolla las habilidades táctiles.
  • Ayuda a relajarse: La estimulación acuática tiene propiedades relajantes. Esto funciona tanto para niños como adultos, un buen chapuzón nos ayuda a conciliar mejor el sueño.
  • Es una excelente preparación para la natación en sí: El contacto con el agua desde temprana edad, le permite al bebé la posibilidad de aprender a nadar. Además, es un buen incentivo para -a corto plazo- realizar una actividad deportiva.
  • Aumenta el apetito: Todos sabemos que el estar en el agua produce más hambre. Te contamos que a los bebés les pasa lo mismo, al salir del agua su apetito será mayor.
  • Estimula su conciencia: Desarrollará conceptos como: arriba, abajo, afuera, dentro, adelante, atrás, empezar, terminar, entre otros.

 

Recomendaciones para iniciar una sesión de estimulación acuática:

  • Es recomendable ponernos en manos de profesionales capacitados con experiencia en estimulación acuática.
  • Las piscinas deben ser de uso exclusivo para los bebés, las cuales cuenten con los tratamientos pertinentes del agua, preferiblemente sin cloros. Especialmente se recomiendan las que son tratadas con sal. Además, la temperatura debe ubicarse entre los 32° y 34°, esto para evitar posibles daños a la mucosa, piel y ojos del bebé.
  • Se recomienda evitar las metas estrictas. Cada bebé tiene su tiempo para aprender y avanzar. El progreso de cada niño será diferente, no todos se beneficiarán de la misma manera. El programa acuático debe adaptarse a las características del bebé y no al revés.

 

Ya lo sabes Súper Mamá, la estimulación acuática tiene grandes beneficios para los bebés. Está en ti buscar el lugar y los profesionales idóneos.

 

Y tú, ¿has experimentado con la estimulación acuática­? ¡Cuéntanos!

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% Comentarios (4)

A que edad es recomendado empezar la natación en los bebés

Buenos Días estimada Nayibe

La edad para que los bebés comiencen a dar clases de estimulación acuática no está claramente definida. Lo que recomiendan los expertos es que se espere hasta que el bebé tenga cuatro meses, ya que es a esa edad cuando termina de madurar el sistema inmunológico de los pequeños, y el riesgo de padecer otitis o resfriarse es menor.

Gracias mil por escribirnos.

Un fuerte abrazo.

Buen día,

¿nos pueden recomendar especialistas en esta área?

saludos!

Buenas tardes querida Marlene

Te podemos recomendar a los expertos de Aquatics Swim School. Son buenísimos.

Saludos cordiales,
Super Mamás Panamá

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