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7 Claves Para Una Familia Feliz y Unida

Cuando piensas en una familia feliz, Súper Mamá, ¿qué se te ocurre? Quizás signifique pasar tiempo juntos, o divertirse, o comer en familia. O, ¡quizás todas las mencionadas anteriormente! Sea cual sea tu definición, nuestra especialista Estephany Meléndez, psicóloga clínica de niños y adolescentes, nos trae siete (7) claves para que tu familia esté unida.

Texto por: Estephany Meléndez

Hoy en día, las familias son de distintas formas y tamaños. No hay una igual que la otra, y definitivamente, no hay familia perfecta. Las hay suficientemente buenas para asegurarse que sus miembros se sientan satisfechos y felices dentro de ella.

Cuando una familia es feliz y unida, lo que sucede dentro de ella funciona para todos y todas, no sólo para algunos de sus miembros.  Es decir, que cada uno de sus integrantes sientan que son amados, valorados, reconocidos y apreciados por los demás. Esta dinámica familiar permite que cada uno tome decisiones, explore el mundo, y tenga las suficientes herramientas para manejar las situaciones del día a día.

No hay una fórmula perfecta (¡o infalible!) para lograr esta dinámica, por lo que les comparto siete (7) claves que pueden ayudarles a desarrollar una familia feliz y unida:

1. ¡Hablen!

Es importante establecer espacios dónde la familia completa tenga la libertad de expresar sus opiniones, pensamientos y sentimientos con respeto, sin sentirse juzgados o criticados. Esto ayuda a que sus miembros sientan que tienen una red de apoyo segura y estable, lo que mejora la autoestima de los pequeños y de los adultos. Además, enseña estrategias de comunicación saludable. Escuchen con atención y respeten el tiempo y espacio del otro – detrás de nuestras palabras y acciones hay mil y un sentimientos que quieren ser considerados. ¡Coman juntos y compartan!

2. ¡Empoderen!

Para que cada miembro que forma parte de la familia pueda florecer, se necesita recibir el apoyo de los otros, afirmar que son importantes y capaces de llegar a sus metas o más allá de ellas. ¡Conviértanse en porristas de los sueños de su gente! Alienten esfuerzo, valor y responsabilidad, no se queden en lo superficial.

3. ¡Manos a la obra!

Ser parte de una familia conlleva que cada persona dentro de ella tenga responsabilidades. Tanto chicos como adultos deben aportar su granito de arena para el cuidado del hogar. Tener claridad en cada uno de los quehaceres que deben atender, disminuirá enojos y aumentará el tiempo para que cada uno pueda llevar a cabo sus actividades.

4. ¡Abracen sus diferencias!

Así como las familias son diferentes una de la otra, las personas también lo son. No esperen que todos hagan o les gusten las mismas cosas; que aprendan al mismo ritmo o que sean extrovertidos. Abracen y apoyen los distintos talentos, hobbies y personalidades. Cada persona dentro de la familia necesita saber que pertenece, que es un miembro vital de ella, sin importar lo diferente que sea.

5. ¡Límites C-L-A-R-O-S!

Padres son padres e hijos son hijos. Por esta razón, recomendamos alejarnos del tan famoso  “soy amigo de mis hijos”. Esto provoca confusión a la hora de corregir y guiar. Dar cariño, apertura, flexibilidad, confianza y apoyo no significa que se pierda la realidad de los roles que cada persona cumple dentro de la dinámica familiar. Los límites claros y saludables también aseguran que sus miembros estén a salvo y sepan hasta dónde pueden llegar, sin coartar su autonomía. ¡No teman en establecerlos y sean constantes a la hora de aplicarlos!

6. ¡Pidan disculpas!

Es prácticamente imposible no cometer errores en el camino difícil (¡y hermoso!) de la paternidad. No teman equivocarse y pedir disculpas, aprovechen esta oportunidad para mostrar cómo debe hacerse ¡No los dejes pasar, ni te avergüences! Esto es más valioso que la imagen perfecta que a veces se quiere dar.

8. ¡Amor, amor, y amor!

El poder de un abrazo, una palabra de aliento, un mensajito escondido en las loncheras, cajones o maletas con un “te quiero” escrito o una frase positiva, vale más que todo el oro del mundo. ¡Hagan esa dinámica con todos los miembros de la familia! Acepten el reto de dejarse mensajes de apoyo y amor, les aseguro que sus días serán más brillantes con esa sorpresa.

Estas 7 claves pueden ser muy poderosas, aún cuando cada entorno familiar tiene distintas experiencias y personalidades. Al aplicarlas según sus propias realidades, se puede  crear un ambiente de confianza en dónde los hijos pueden preguntar con apertura temas que probablemente sean considerados difíciles y así, no buscar respuestas en “la calle”. Esto, les dará una cuota increíble de tranquilidad y los ayudará a tener una familia feliz y unida.

¿Qué otra idea ponen en práctica en tu familia, Súper Mamá?

¡Queremos leerte! Coméntanos abajo.

La autora es psicóloga clínica de niños y adolescentes. Puedes comunicarte con ella a través de su correo electrónico: eamelendezo@gmail.com

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    • ¡Nos alegra mucho saber que lo disfrutaste, Deysi! Esperamos que estos consejitos te ayuden a cultivar la felicidad en familia.

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