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La primera vez…

¡Hoy, es un día maravilloso! Nuestra mamá famosa, Erika Nota, nos invita a celebrar los momentos, porque cada uno de ellos nos dejan un aprendizaje. Descubre el motivo de su felicidad.

Texto: Erika Nota

 

“Siempre hay una primera vez” ¿Te parece familiar esta frase? Lo cierto es que nuestra vida está llena de primeros momentos, unos inolvidables… sí, de esos que siempre recordarás muchas veces con nostalgia, otras veces con una sonrisa y otras con tristeza o dolor, lo cierto es que sea cual sea el sentimiento que te genera esa primera vez, siempre habrás aprendido algo.

A lo largo de mi vida he tenido muchas primeras veces. Mi primer beso, mi primer diploma, mi primer amor, mi primera casa, mi primera decepción, mi primer viaje, mi primer hijo, ¡uf! Cómo nos cambia la vida muchas de esas primeras veces y, a medida que vas madurando aprendes a valorar aún más esa vez primera.

Hoy, martes 13, la vida me presenta una primera vez, pero esta vez no se trata de mí. Se trata de mi segundo hijo. Así es. Pese a que él no es mi primera vez en cuestión de dar vida a alguien, ha sido mi primera vez en momentos tan transcendentales que, hoy por hoy, te puedo decir que me han hecho ser una mujer más fuerte, una mujer mas consciente… un mejor ser humano.

Sí, mi hijo Rocco -con tan solo cinco años- me ha dado tantas primeras veces que han sido lecciones invaluables de vida que no cambiaría por nada. He sido testigo de todas sus primeras veces.

La primera vez que lo vi, en mi corazón sabía que tenía frente a mí a un gran guerrero. No puedo negar que fue muy impactante para mí verlo -por primera vez- en la sala de cuidados intensivos recién nacido. Todavía recuerdo como si fuera ayer que, al verlo, me tuve que sentar, porque realmente para mí fue una situación que de solo revivirla me pongo a llorar. No es fácil ver por primera vez a tu hijo lleno de aparatos que tratan de salvar su vida. ¡No lo es!

Su primer diagnóstico, su primera resonancia, su primera terapia, su primera medicina… nada de esto ha sido fácil ni para él ni para mí, pero aquí vamos y han sido cinco maravillosos años.

Su primera sonrisa, su primer diente, su primera travesura, su primer logro. He sido testigo de su primera batalla ganada contra sus convulsiones. He visto cómo este héroe, mi super héroe, mi campeón (como le digo yo y que le encanta oírlo) ha ido superando cada una de las lecciones que le ha mandado la vida y, siempre con esa sonrisota que me tiene enamorada desde la primera vez que lo vi.

Hoy, martes 13 de marzo de 2018, por primera vez, mi hijo entrará a la escuela. Hoy, martes 13 será su primer día de clases.

Debo confesar que, tengo el corazón que me estalla de la emoción y felicidad, porque vuelvo a ser testigo de una nueva etapa en su vida. Hoy, será su primera vez sin rutinas de terapias que, han sido parte de su tratamiento y que lo han ayudado y seguirán ayudándole a seguir adelante con su condición.

Hoy, será su primera vez rodeado de niños que, al igual que él experimentarán -por primera vez- ese maravilloso mundo escolar ávidos de aprender como él.

No les puedo negar que, en algún momento sentí algo de miedo, porque es un panorama nuevo para él, para mí y sus nuevos compañeros. Pero ¿sabes? Tener la oportunidad de reunirme con sus maestras y saber que la escuela está abierta a la inclusión me generó tranquilidad.

Saber que las primeras maestras de mi hijo Roberto Lucca, pidieron ser las primeras maestras de Roco ¡Wao, me llenó de paz! ¡Qué vocación!

Hoy, es un día especial y maravilloso para ambos. ¿Saben cómo me siento? Como la primera vez que entraba a la escuela. Rocco me ha hecho revivir esa sensación: ¡Uf, felicidad extrema!

Hoy, es un día muy bueno y estamos listos para vivirlo.

A ti que me lees, hoy es un bello día, no dejes que se te pase sin vivirlo como la primera vez.

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