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Amando Mis Rizos: ¡Mi Identidad Natural!

Para culminar el mes de la Etnia Negra, queremos visibilizar a esta hermosa comunidad. Especialmente, a nuestras Súper Mamás afropanameñas, que nos inspiran siempre.

En el artículo de hoy, le hemos pedido a una de nuestras destacadas Súper Mamás, Shantal Jarvis, que nos cuente cómo hizo la transición hacia su cabello natural. Lee esta historia e inspírate como nosotras, con este testimonio de auto-superación.

Artículo escrito por: Shantal Jarvis

Hace cinco años, tomé la decisión de ser rizada Súper Mamá, comparto contigo mi historia.

El proceso de aceptar y amar mis rizos no fue fácil, la verdad. Tuvimos un salón de belleza y, en él, su especialidad eran los alisados. Estar lacia era importantísimo. Así que, desde los nueve años, mi cabello se trató químicamente.

Aceptando mis raíces

Recuerdo que cada vez que me alisaba el cabello, mi papá me decía que no estaba aceptando mi negritud. En ese tiempo, no comprendía la verdad que había detrás de esas palabras.

Tener el cabello con alisado, era un sabor agridulce. Estaba lacia para que la sociedad me aceptara (cosa que yo aún no hacía). Y, mantenerlo, era una responsabilidad muy grande para mí. Digo esto Súper Mamá, porque como ya sabes, el mantener el cabello lacio requiere evitar mojarlo (de agua de lluvia, de la ducha, de la playa, piscina, etc.), porque el hacerlo, implica que cambiará su textura y consecuentemente, cambiaría mi apariencia.

El momento en el que todo cambió

Un buen día, vi la foto de Solange Knowles en una revista. Observé lo hermosa que se veía con su cabello afro y rizado, me dije: “Shantal, tu cabello es así”. Lo primero fue aceptarlo, luego tuve que tener mucha paciencia para soportar todo el trabajo que conllevaba, el cambio de cabello lacio a rizado.

Un dato muy curioso sobre mi historia, Súper Mamá, es que para el momento de haber tomado la decisión de volver a mi cabello natural, ya no recordaba cómo eran mis rizos. Se me había olvidado cómo me sentía con ellos. Se colaron las dudas y no sabía si podía manejar tanto rizo junto, y eso me asustaba.

Tengo una foto en donde estoy con todo mi cabello natural suelto, justo antes de alisarme, con ella empecé, aterrorizada por el proceso.

Al inicio de la transición, vi muchos videos y conseguí muchos productos de apoyo para manejar mis rizos. Porque en la etapa de descubrir, también me di cuenta que los productos que les sirven a unos cabellos, no me funcionaban a mí.

Amando mis rizos, amándome a mi

No obstante, el resultado final fue de total satisfacción Súper Mamá. Te comento que ahora me siento libre de usar lo que quiera, de mojarme el cabello bajo la lluvia. Sí, la lluvia Súper Mamá, porque con el cabello alisado, estaba prohibida el agua en cualquiera de sus estados.

Escuche una vez que: “lo que resistes persiste, lo que aceptas fluye”. Bueno, antes me resistía a aceptar mi negritud. Y, ahora que la acepté, fluyen todas las cosas; mi cabello, también. El aceptar que mis diferencias me hacen especial, que mi cabello afro es mi corona, es la mejor decisión que he tomado.

Sin duda, hoy siento que mi cabello es mi carta de presentación. Y, para mis hijas, ese es el mejor ejemplo que les puedo dar: una mamá que se ama a sí misma, tal y como es.

¿Qué te ha parecido esta historia Súper Mamá? ¡Comenta y te leemos!

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