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Amando Mis Curvas en el Verano

Muchas veces después del embarazo podemos sentirnos cohibidas o frustradas por los cambios que reflejamos en nuestro cuerpo. Por eso, nuestra Súper Mamá, Yescenia Navarro, nos comenta sobre su experiencia y nos comparte algunos consejitos que te ayudarán a aceptar y lucir tu figura.

 

Texto por: Yescenia Navarro

 

Cuando te conviertes en mamá pasas por muchos cambios físicos, emocionales y hormonales. Todo cambia, sin embargo, en mi afán de estar preparada traté de leer sobre la mayoría de esos temas. También le pregunté a cuanta amiga se me cruzaba enfrente, cómo iba a ser el parto, que si la lactancia o el baby blue; preguntaba de todo. Según yo lo hacía para estar lista y que nada me tomara desprevenida. Sin embargo, nadie me advirtió sobre todo lo que le pasa a tu cuerpo y sobre todo nadie me dijo que a mi edad la cosa se ponía un poco más difícil.

Con mis dos embarazos aumenté pese.  Específicamente, 55 libras con Ana Gaby y 45 con Isabella. O sea subí, un montón y eso que según yo me estaba “cuidando”. En la primera vuelta, decía “bueno doy a luz, sale la chiquilla y se va la panza”. Pues ¿qué creen? Para mi sorpresa cuando das a luz la panza te queda como de 6 meses. Yo no lo podía creer y me decía a mi misma: ¿y ahora? En ese momento tienes dos opciones o te echas a morir y te resignas a ser la hermana gemela de la ballena Willy o trabajas para lograr la mejor versión de tu nueva figura. Yo escogí la segunda, y decidí que con calma y buena letra iba a recuperar mi figura y aceptar mis heridas de guerra (las tan temidas estrías).

Les confieso que no es fácil porque cuando uno recién da a luz lo último que tiene en su lista de tareas es ir al gimnasio. ¡Si! de a milagro tenemos tiempo para bañarnos con los bebés pequeños! No obstante, yo hice algo de magia y logré organizarme para poder ir al gym. Esto lo complementé con una alimentación balanceada, esta combinación me ayudó un montón para poder recuperarme.

Ya tenía vencida mi pelea para entrar en esos jeans viejos. Sin embargo, una nueva batalla se avecinaba: la tan temida primera visita a la playa. ¡Ese momento sí es estresante! Tengo que confesar que la primera vez que fui después de dar a luz, todavía usaba vestido de baño de embarazada #ConfesionesDeMadresDesesperadas. Pero, poco a poco, bajé esas libras y entendí que no importa si mi cuerpo no es como antes, ¡amo mis curvas!. Aunque todavía no tengo cuadritos (que entre tú y yo – no sé si vuelvan), y prefiero los vestidos de baño entero (por suerte ahora están de moda) en vez del bikini; ahora disfruto más que nunca ir a la playa porque mis hijas aman ir allá.

 

Así que mi recomendación a todas esas mamás son las siguientes:

 

  1. Cuando quieran bajar unas libras no se desesperen, todo lleva su proceso. Lo importante es que empiecen a hacer algo para sentirse más cómodas en su nueva figura.

 

  1. ¡El ejercicio es fundamental! escoge lo que te funciona a ti, corre, ve al gym, haz pilates, monta bicicleta; haz lo que tú quieras, después que te guste y no lo abandones.

 

  1. Lo que comes es primordial, yo fui donde una nutricionista para que me diera una guía y elimine todas esas “comidas” que no me aportaban valor nutricional.

 

4. No te rindas…el proceso no es fácil pero los resultados valdrán la pena.

 

  1. Toma toda el agua que puedas, a toda hora y en todo momento eso ayuda a bajar de peso y tiene un montón de otros beneficios.

 

  1. Ponte tu vestido de baño y muestra tus curvas, recuerda que tus hijas aprenden del ejemplo que le damos, mamás felices igual a hijos felices .

 

No le tengan miedo al verano…y como dice Kafu “vamos pa’ la playa a pasarla bien con los fren”

No dejes pasar esos veranos maravillosos por complejos, busca un vestido de baño que te ayude. Ponte tu protector solar y ve a crear recuerdos con tus hijos.

#Todo bajo control

 

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% Comentarios (2)

Encantada con este artículo.

Hola Liz, me alegro que te haya gustado. Saludos.

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