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Mamá Feliz es sinónimo de hijos felices

 Nuestra superbloguera, Yescenia Navarro, nos invita a no abandonar las cosas que nos gustan y apasionan, pues éstas nos crean un balance en nuestra vida. ¡Mira su historia!

 

Texto: Yescenia Navarro

 

Si bien es cierto que los hijos son la prioridad de toda mamá, también es cierto que debemos procurar tener tiempo para hacer cosas que nos hagan felices, porque de esa manera podemos estar en óptimas condiciones para dar a nuestros hijos lo mejor de nosotras mismas.

 

Hace poco, tuve la oportunidad de volver a hacer algo que me apasiona muchísimo: actuar. Yo soy actriz de teatro y por muchos años cuando no tenía hijos actuaba muchísimo, a veces salía de una obra y entraba en otra. En Panamá, los actores pocas veces pueden vivir de su arte así que la mayoría trabajamos y luego en las noches nos dedicamos al teatro.  Se imaginarán que uno queda literalmente ¡acabada! Es más, te pierdes de cumpleaños, cenas y eventos, porque estás en función o en ensayos… es un mundo complicado.

 

En fin, la última obra que había hecho fue en el 2014 (Mi primera Vez) que era una comedia súper divertida sobre la primera experiencia sexual de la gente.  Recuerdo que, la publicidad de la obra (que BTW estaba por toda la ciudad, los actores estábamos sentados con una computadora y parecía que no teníamos ropa, obvio que no). Luego, en el 2015 salí embarazada y me tuve que alejar de mi pasión, obviamente es muy difícil actuar embarazada y bueno cuando ya nació Ana Gaby no había tiempo de nada. Así que me tomé una largaaaa licencia de maternidad del teatro, tres años para ser exactos.

 

Cada vez que iba al teatro a ver una obra me daba una pequeña nostalgia por volver al escenario… pequeña jajaja.  Pero hace poco tuve la oportunidad de volver, en una obra muy divertida en donde encima hablábamos de las cosas que le pasan a las mamás… o sea full mi nuevo tema. Estaba feliz, muy emocionada por volver a esta pasión que había puesto en pausa por unos años, pero ahora todo era distinto, empezando porque el baby brain me dejó la memoria chueca porque cómo me costó aprenderme el libreto, creo que nunca pude decir las líneas como eran.

 

Cuando llegaba a los ensayos quería salir corriendo a ver a mis hijas, aunque cuando sabía que ya no las iba a encontrar despiertas y, obvio que me sentía culpable por sacrificar tiempo con ellas por la obra.

 

La obra solo fue una semana, pero la disfruté un montón, me puse a pensar que algún día me encantaría que mis hijas me vieran actuando o quien sabe que a alguna le guste ese mundo.

 

Esta experiencia me trajo una reflexión: nunca nos podemos olvidar de nosotras mismas.  El ser mamás no nos “inhabilita” como mujeres. Tenemos que seguir dejando un espacio para poder hacer cosas que nos gustan y que nos hacen felices.  Puede ser que ya no puedas invertir tanto tiempo en tu hobbie como antes o que tengas que esperar un tiempo para volver a practicarlo, pero nunca dejes de hacerlo. ¿Cómo le vas a enseñar a tus hijos después a ser organizados? ¿A luchar por lo que quieren? Si ellos ven en ti una mamá que se cuida y se preocupa por ella, ellos copiarán tu ejemplo.

 

El sacar tiempo para nosotras nos crea un balance que nos permite no volvernos locas en esta tarea, algunas quieren tiempo para hacer ejercicios, otras para salir con las amigas, para pintar, cocinar y muchas cosas más. Recuerda que una mama feliz cría hijos felices.

 

Un abrazo.

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