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20 claves para que tu hijo coma de todo

Si tu hijo da problemas a la hora de la comida, se niega a probar alimentos nuevos o crees que come de manera insuficiente, te proponemos algunas pautas para que salgas airosa.

Texto: Iranela Sánchez

Es posible que haya niños con menos apetito que otros, incluso algunos que se nieguen a comer por diversas razones, pero, por lo general, este problema deriva más de expectativas demasiado altas de los padres respecto a lo que deberían comer sus hijos.

Si ante nuestros miedos a que su falta de apetito has acudido ya al pediatra, y este te ha informado de que no hay por qué alarmarse, ya que su talla y su peso están dentro de lo normal y si además es un niño que no se pone más enfermo de lo habitual: ¡CÁLMATE!

Intenta no medir lo que come tu hijo con lo que coman los demás, y detente a pensar por un momento que si un día come poco o menos de lo habitual (a tu entender) tal vez es porque su barriguita está llena y no necesita comer más.

Por otro lado, la mayoría de estos problemas surgen entre el año y los tres años de vida. Muchos padres piensan que, si de bebé su hijo comía mucho, ahora con dos años o tres debe comer el doble o el triple. Grave error.

Es más, a partir de los cinco años su gasto energético se dispara, por lo que sus requerimientos aumentarán y pronto te olvidarás de lo poco que comía de pequeño. ¡Así que tranquila querida Super Mamá!

Por ello, hoy te traemos algunos consejos para que logres que tu hijo coma. ¡Pon atención!

1. Nunca insistas: para los pequeños, el hecho de ver que les insistimos demasiado con un alimento en concreto les hace pensar que no es tan bueno como se lo intentamos vender. Los padres que le insisten a un niño para que coma verduras y luego le premian con el postre solo consiguen exacerbar el problema: están reforzando la idea de que las verduras son horribles y el postre deseable.

2. Cuenta con su opinión: en algunas ocasiones conviene darles un poco de manga ancha y dejarles decidir por sí mismos. Eso al menos indica un estudio científico, que ha demostrado que permitir a un niño pequeño elegir libremente qué verdura le gustaría comer ayuda a aumentar hasta un 80 por ciento el consumo de estos alimentos en la población infantil.

3. Camuflaje: el sabor amargo del calcio, muy presente en las espinacas, la cebolla o el brócoli, puede ser un factor sensorial que influye muy negativamente en el paladar de los niños, haciendo que rechacen su consumo. Solo tienes que buscar algo para contrarrestar ese sabor.

4. Déjale elegir un alimento que puede no comer: con la condición de que no sea genérico (pasta, legumbres, pescado).

5. Prueba más adelante: si tu hijo se niega a comer unas verduras no tires la toalla y sigue sirviéndole verduras nuevas sin suponer que vaya a rechazarlas. 

6. Jamás le obligues a comer: al dejar de obligarle, va a seguir comiendo lo mismo, pero sin los sufrimientos y peleas que hasta entonces acompañaban a la comida. Y no obligarle incluye no chantajearle, no hacerle el avión con la cuchara, no recriminarle que come poco o que has trabajado mucho en la cocina para que luego no se lo coma.

7. Felicítale cuando come bien: conviene atender los comportamientos positivos de tu hijo y reconocérselos, de esta manera los repetirá. Por ejemplo, si le dices “¡Es fantástico cómo lo haces de bien, qué mayor te estás haciendo!” cuando se lleva la cuchara a la boca, volverá a llamar tu atención repitiendo esa conducta.

8. No atiendas sus comportamientos negativos: probablemente deje de llevarlos a cabo (al no obtener tu atención) y aprenderá qué es lo que no puede hacer.

9. Sigue un ritual: seguiremos siempre el mismo ritual, antes de comer le recordaremos los pasos que ha de seguir (lavarse las manos, poner la mesa, el babero, sentarse a la mesa…), si es necesario lo ayudaremos.

10. Escoge el momento adecuado: aprovechar el momento del día en que tu niño está más dispuesto a probar un alimento nuevo.

11. Ofrécele el alimento cuando tenga hambre: si se le ofrece una vez que ya ha comido, posiblemente esté saciado y lo rechace.

12. Dale el nuevo alimento junto con otros alimentos que ya conoce.

13. Sírvele una porción pequeña del nuevo alimento.

14. Dale autonomía: permite que coma con su mano y su propio tenedor la cantidad que quiera comer y no hagas nada (ni insistir, ni distraer, ni prometer, ni amenazar, ni premiar, ni nada) para que coma más.

15. Crea platos divertidos: en Internet, libros y revistas existen miles de ideas para hacer platos saludables con una gran presencia para los niños. Desde dibujos de animales a lo que se te ocurra.

16. Invierte el orden: primer plato, segundo plato, postre… es inútil ser tan rígido. El orden “lógico” convencional de entrante-plato principal-postre no debe ser obligatorio para los niños.

17. Sírvele poco: 2 o 3 cucharadas de carne y de verduras, por ejemplo. Un plato lleno es un verdadero inhibidor del hambre cuando uno no tiene apetito. Es preferible volver a servirle si el niño lo pide.

18. Entiende a tu hijo: un bebé llora porque ha comido demasiado, pero su madre, en vez de hacerle caso como siempre, intenta obligarle a comer más. Su hijo no entiende el por qué, no sabe si ha comido más o menos de lo que dice el libro, o de lo que dice el pediatra, o de lo que come el hijo de la vecina. Él no ha oído hablar del calcio, ni del hierro, ni de las vitaminas. Solo sabe que le duele la barriga de tanta comida, y sin embargo le quieren meter más. Para él, esta conducta de su madre es tan absolutamente incomprensible, como si le pegase o le dejara pasar la noche en la calle.

19. Enseña con el ejemplo: los padres son modelos para sus hijos en todo, incluyendo la alimentación. No se puede pretender que un niño coma fruta si ve que los padres jamás la comen. Especialmente a partir de los cuatro años, cuando empiezan a cuestionarlo todo.

20. No vivas como un sufrimiento algo tan bonito como son los primeros años de vida de un hijo: a muchos padres se les olvida disfrutar con sus hijos por temas como este, y es el aspecto más importante.

Así que ya lo sabes querida Super Mamá, sigue las recomendaciones que te hemos brindado para que tu hijo coma lo que le pones. ¡Ten paciencia!

9 Comments

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    • Hola querida Marjuli
      ¡Ay qué bella! Nos llegó al corazón tu comentario.
      Muchas gracias y esperamos que nuestros consejos te ayuden un montón.
      Nos dejas saber cómo te va.
      Un abrazo

  1. La mia tiene días en que simplemente no le da la gana de comer nada de nada… sólo quiere agua o jugo 🤷🏻‍♀️ No sé si funcionan realmente las vitaminas etc para abrir el apetito… 🤔

  2. Buenas Noches
    Gracias por sus detalles …!
    Bueno mi bebé tiene 8 meses y lo que come de frutas y de comidita es mínimo.
    Aveces me preocupa por que en realidad no se si estaré haciendo lo correcto.

    Saludos

    • Buenas tardes querida Nitzia
      Las Super Mamás siempre haremos lo mejor por nuestros hijos, así que no lo pongas en duda.
      Muchas veces nos preocupamos, porque pensamos que nuestros hijos no comen lo suficiente, pero si el pediatra dice que el peso del niño va acorde a su estatura y edad, todo está bien entonces.
      Un fuerte abrazo y nos dejas saber cómo te va. Ademas, nuestras sugerencias del escrito pueden ayudarte.

  3. Hola
    He leído muchos artículos, y escuchado miles de millones de personas decir ¡Noooo puede ser eso esta mal el tiene que comer! Y por otro lado mi esposo y suegra hay qe desparacitarlo tiene lombrices el esta mal.
    Pues este blog me encanta porque me hizo saber que no estaba tan lejos de lo que yo creia.
    Soy madre primeriza mi bebe tiene 11 meses apartir de los 4 meses y medio casi 5 empecé con alimentos complementarios, a las 8 a 9 meses ya el no comia como al principio y ahora casi a todo le hace negación y come muy poco.
    El sigue su leche materna al 100% aunque hubo un tiempo en que me enferme y tomo fórmula pero por muy poco tiempo unos 2 meses maximo, y ahora ni eso lo quiere tomar full leche materna.

    • Hoola querida Karen
      Lo mejor que puedes hacer es alternar las tomas ordeñándote y brindándole la mamadera. Seguir insistiendo con los alimentos, porque debe comer para que crezca saludable.
      Un fuerte abrazo.

  4. Me gusto mucho el artículo. La verdad tooodas pasamos por esta etapa y suele suceder como en hitos de edades de los peques. Me pasó a los dos meses antes de que cumpliera 1 año y luego antes de los 2 años. Ahora está a un mes de cumplir los 3 años y esta mucho más curioso a intentar alimentos nuevos…El mismo pregunta ¿Puedo probar?
    Algunas cosas que he aprendido en el camino que me funcionaron:
    1. Los niños comen porciones pequeñas o moderadas varias veces al día. Las comidas más formales y abundantes como el desayuno, almuerzo y cena es bueno servirles una ración que no llene completamente el plato. Así cuando ellos miran no sienten que se tienen que comer todo eso sino que piensan que es más sencillo terminar la comida. Si quedan con hambre pedirán más.
    2. Hagan que lo que vayan a comer sea fácil de manejar para ellos. Que puedan usar los utensilios y comer por ellos mismos. Quieren independecia no que los obliguen a comer.
    3. Integrenlos a comer con la familia, anuncien con entusiasmo que viene la comida y pónganle una tarea para que ayuden (cuando estan más grandesitos).
    4. Den el ejemplo. Mi hijo me ve comer cosas saludables y se me queda mirando. Llega un momento en que lo que estas comiendo les llama la atención porque ellos tambien quieren. Quieren comer lo que comen los grandes y como quieren ser independientes se vuelve como un reto comer lo mismo que tu. Es como decir: “Te gané, yo también como yogourt”.
    5. Tengan algunas reglas y transmitanlas de manera tranquila/fluida. Yo le digo por ejemplo: “Recuerda que para comer cosas ricas hay que tomar agua”.
    6. Este punto es muy importante: Tomen en cuenta cuando fue la ultima vez que fue al baño. A veces se niegan a comer porque están lleno o con la barriguita saturada. (Imaginese que usted no haya ido al baño y le quieran dar más comida). Una vez que vacian la panza empiezan a pedir comida.
    7. No dejen de ofrecerle comida y opciones diferentes a los niño.
    Lo más común es que a la primera no la quieran pero luego de verla y ver que en casa los demás la comen un buen día lo hacen. Es un tema de que la nueva comida les genere confianza y que no es una comida exclusiva para ellos.
    8. Otra cosa que me sirvió fue darle a una comida nueva un nombre familiar. Luego cuando ya forma parte de lo que comen le enseñan como se llama. Por ejemplo: el camote es la papita naranja. El come papá así que podria intentar comerla de otro color.
    Espero alguien que como yo que entró a leer el articulo pueda leer lo que a mi me ha funcionado y le ayude también. 🙂

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