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‘No regalemos cosas caras, sino momentos de diversión y de calidad’

Darle lo mejor a nuestros hijos no está basado en obsequiar regalos carísimos. Muchas veces nos complicamos y los niños resultan ser tan sencillos. Te invitamos a descubrir la historia de Yescenia Navarro.

Texto: Yescenia Navarro

(Mamá emprendedora)

 

Una vez conversaba con una mamá de 4 y le decía que a mí me gustaría tener 3 hijos. Ella me preguntó por qué no lo hacía (en ese momento yo estaba embarazada de Isabella, mi 2da bebé) y yo le dije que todo estaba tan caro, entiéndase escuelas, ropa, comida… todo, que todavía no estaba segura si nos animaríamos a tener tres hijos y ella me contestó: es que no tenemos que darle la escuela más cara, el viaje todos los años, la ropa más cara o los juguetes más caros, los niños no necesitan cosas costosas, somos nosotros los que siempre queremos darle “lo mejor” que según nosotros es lo más costoso.

Eso me quedó en la cabeza y a veces me pone a pensar y, tiene mucha razón. Muchas veces los papás cometemos el error de comprarle cosas costosas o de marca a nuestros hijos y ellos ni saben lo que eso significa. Algo que me pasó con mi hija mayor por ejemplo su primer cumpleaños lo llené de detalles, muchos invitados y como quien dice me volví loca, sí lo reconozco y mi pobre hija no disfrutó nada porque ella es un poco tímida (aunque no parezca) y prefiere las cosas pequeñas, el siguiente año le compré un dulce e invité a sus 3 primas y la familia y, esa niña disfrutó su cumpleaños al máximo y lo hice con 1/8 del presupuesto del año anterior.

Ellos no saben diferenciar las cosas baratas o caras…. para ella una muñeca de 2.99 es lo mismo que la que cuesta 100. Sí, ya sé que me van a decir que es porque está pequeña y, sí puede ser, pero si desde pequeña le enseñó que el valor de las cosas no está en su precio -cuando vaya creciendo- tendrá herramientas para debatir la presión social a la que se enfrentará.

Con otra cosa que aprendí fue en la ropa, primero que les dura tan poco porque crecen y segundo que uno gasta un platal en un vestido y ella termina queriendo usar el mismo tshirt de Minnie que ya no da para más. Para ella el valor lo tiene quién se lo regaló o los recuerdos que construyó con ese tshirt.

Ahora que tengo a mis dos Princesas esas palabras de esa mamá de 4 me hacen mucho más sentido y aunque a veces lucho con mi propia vanidad, me he dado cuenta que tengo que enseñarle a mis hijas que las cosas materiales no son lo más importante y que deben saber que el dinero aunque es necesario no es la prioridad, ellas no necesitan el juguete más costoso y el mejor ejemplo es la vincha de Ana Gaby, esa niña ama esa vincha que le regaló su padrino, es uno de sus juguetes preciados, lo ama primero, porque el padrino se lo regaló y segundo porque es de Minnie a ella no le importa si es original, si es de marca, ella ama ese regalo que le compraron a un vendedor ambulante. Entonces aprendamos de los niños no necesitan ni muchas cosas ni cosas costosas, ellos necesitan de sus padres y allí es donde no debemos escatimar.

Les cuento que este año para Navidad voy a empezar a implementar esta filosofía y compraré pocas cosas, pero me aseguraré de regalarles muchas memorias y momentos de diversión en eso si me voy a pasar.

Me voy a ir a un chinito y les voy a comprar un montón de Checheritos (burbujas, pitos, vinchas, ganchitos, vasos, más VinchAs, pelotas…. más vinchas) y seguro la botaré.

Mamás, no permitamos que nuestros hijos crezcan dándole demasiado valor al dinero y a las cosas materiales, ellos no necesitan tantas cosas como pensamos.

Las invito a comprobar mi teoría y a lo mejor sus hijos las sorprenden.

Un abrazo a todas… nos vemos pronto

 

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% Comentarios (1)

Me paso lo mismo, tanto sacrificarme por comprarle cosas y a la final quedo jugando con los viejos.
o por ejemplo también tenia dia tipico le mando hacer un traje trabajado muy lindo, pero cuando veo las fotos de la escuela , ella sentadita ay en una esquina y cuando llega le pregunte que le paso y dice que yo no le puse la pollera que la mayoría de niñas tenia y que no podia bailar bien porque no tenia pollera me senti tan mala madre

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