La maternidad es una de las etapas más maravillosas, pero cuando el ADHD forma parte del día a día, los desafíos pueden sentirse aún más intensos y poco comprendidos. Súper Mamá, muchas de nosotras estamos viviendo (quizás sin saber) esta realidad en silencio, cargando culpas y exigencias que no siempre reflejan lo que realmente ocurre.
Abordemos juntas cómo se manifiesta el ADHD en la maternidad, por qué suele pasar desapercibido entre nosotras las mujeres y qué herramientas prácticas te pueden ayudar a transitar la crianza con mayor comprensión, empatía y equilibrio emocional.

¿Qué es el ADHD?
El ADHD es una condición en el desarrollo del cerebro que influye en la atención, la organización, el control de impulsos y la gestión de la energía. No tiene que ver con falta de esfuerzo ni de voluntad, sino con la forma en que el cerebro procesa la información y responde a lo cotidiano.
Aunque suele asociarse a la infancia, muchas personas, especialmente mujeres, llegan a descubrirlo recién en la adultez, cuando las exigencias de la vida diaria, la maternidad o el trabajo hacen que los síntomas se vuelvan más evidentes.
¿Por qué suele pasar desapercibido en las mujeres?
- Durante años, el ADHD se diagnosticó principalmente en niños inquietos y distraídos. Como muchas mujeres no presentan ese tipo de comportamiento, sus síntomas suelen pasar desapercibidos.
- Cuando una mujer se siente desbordada, distraída o agotada, suele atribuirse a su personalidad, no a una condición real de ADHD.
- Debido a expectativas sociales, muchas aprenden a “enmascarar” ciertos síntomas con estrategias como la imitación para ser aceptadas.
- Algunas conductas suelen diagnosticarse como otras condiciones, como depresión, ansiedad o fatiga crónica.
- El diagnóstico se realiza en la edad adulta, incluso después de tener hijos bajo la misma condición.
ADHD y maternidad: una combinación poco hablada
La maternidad hace que el ADHD se vuelva más visible, incluso en mujeres que nunca habían tenido un diagnóstico: las exigencias diarias de organizar, recordar, atender emociones de alguien que depende de ella y responder a múltiples tareas al mismo tiempo, pueden intensificar síntomas como el agotamiento mental, la falta de organización y la dificultad para concentrarse.
Muchas madres descubren su ADHD después de maternar, cuando sienten que el esfuerzo por “cumplir con todo” se vuelve abrumador y aparece una fuerte autoexigencia acompañada de culpa. Si a esto, Súper Mamá, le sumas los cambios hormonales del embarazo, el posparto y el ciclo menstrual, que pueden afectar el ánimo y la atención, haciendo que esta combinación sea real, desafiante y, todavía, poco hablada.

Síntomas comunes en madres con ADHD
- Resulta difícil mantener la atención en una sola actividad o terminar lo que se empieza.
- Olvida compromisos importantes, llega tarde o siente que el día no es productivo, aunque realice muchas tareas.
- Suele perder con frecuencia objetos como las llaves, el celular o documentos.
- Desarrolla el hábito de postergar actividades hasta el último momento, generando estrés y sentimientos de culpa.
- Toma decisiones financieras, profesionales o personales de manera impulsiva.
- La mente permanece llena de pensamientos con ideas o tareas pendientes por hacer.
- Surgen cambios de humor intensos y de forma inesperada.
- Agotamiento mental constante incluso después de descansar.
- Puede desconectarse fácilmente en las conversaciones, interrumpir sin querer o sentirse incomprendida.
ADHD y la crianza del día a día
Súper Mamá, criar a un hijo cuando tú misma vives con ADHD puede transformar tareas cotidianas en desafíos constantes, desde mantener horarios hasta recordar compromisos y seguir rutinas familiares. Sin embargo, este desafío también ofrece oportunidades para adaptar la crianza de manera consciente:
- Implementa sistemas de ayuda: recordatorios visuales, alarmas y rutinas flexibles.
- Divide las tareas grandes en pasos pequeños para reducir el estrés y hacer más llevadero el día a día.
- Entiende que cada persona procesa el tiempo y la atención de forma distinta permite ajustar expectativas.
- Crea un entorno con comprensión y apoyo para fortalecer el vínculo familiar y reducir la presión diaria.
Consejos prácticos adicionales para madres con ADHD
- Haz tu actividad física favorita (bailar, spinning, yoga, trotar) de manera regular para mejorar tu estado de ánimo, atención y quemar energía acumulada.
- Practica meditación o el mindfulness para controlar tus pensamientos y mantenerte en el presente.
- Elige una alimentación balanceada con frutas, verduras, proteínas, grasas y carbohidratos de calidad. Evita las bebidas dulces o estimulantes y los alimentos muy procesados.
- Organiza tus espacios y tus días utilizando una agenda, check list o notas adhesivas.
- Establece una rutina relajante antes de dormir, apaga pantallas al menos una hora antes y crea un ambiente tranquilo para mejorar la calidad de tu descanso.
- Habla con tu pareja, familia, amigos o compañeros de trabajo sobre cómo te afecta el ADHD para reducir malentendidos.

El ADHD no significa falta de amor ni de capacidad para maternar, sino una manera distinta de vivir el mundo. Comprender esto ayuda a soltar la culpa, dejar de compararse y abrirse a apoyos que hacen el camino más llevadero. Súper mamá, si estás pasando por esto, no estás sola: criar con ADHD puede ser desafiante, pero no define tu valor ni tu entrega. ¡Es posible criar con empatía y entender que hacerlo diferente también es hacerlo bien!


