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10 consejos para controlar el asma en niños

¿Sabes qué hacer ante una crisis asmática? Super Mamás te dice cómo tratarla. Lo primero es no ponerse nerviosa.

Texto: Iranela Sánchez

 

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que afecta al 5% de adultos y 10% de niños. Afecta a unos 235 millones de personas en el mundo. No tiene cura, pero con un diagnóstico y tratamiento adecuado, y la educación de paciente se puede lograr un buen control del asma.

 

¿Qué podemos hacer para controlar el asma y permitir que el niño tenga una vida más normal? Lo primero que deben evitar hacer los padres es ponerse nerviosos. El nerviosismo o la falta de control de los padres o de los que se encuentran al lado del niño, contagiará al niño causando una aceleración en su cuadro asmático y más dificultad para respirar.

 

Pautas para conseguir el control del asma del paciente:

–          Tener un tratamiento personalizado por escrito para su asma

–          Tomar los medicamentos prescritos por su médico.

–          Conocer y evitar los factores que pueden desencadenar la crisis de asma.

–          Aprender a reconocer los síntomas de una crisis de asma.

–          Conocer qué hacer ante una crisis de asma.

En casa: ¿qué podemos hacer?

–          Lavar las sábanas de la cama del niño con agua caliente (60ºC) cada semana.

–          Utilizar colchones acrílicos o de espuma.

–          Usar fundas de colchón y almohada especiales anti-ácaros.

–          Evitar las alfombras, las moquetas o todo aquello que pueda almacenar ácaros y polvo.

–          Quitar el polvo con paños húmedos de agua, sin utilizar aerosoles.

–          Evitar las zonas húmedas que favorezcan la presencia de moho en la casa.

–          Ventilar la casa a diario.

–          No dejar que el niño tenga contacto con animales de compañía de pelo o pluma.

–          Intentar que el niño no sea fumador pasivo.

 

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria ofrece un decálogo del asma especialmente dirigido a niños, ya que el asma es la enfermedad crónica infantil más frecuente.

  1. El asma es una enfermedad crónica que afecta a los bronquios. Diversos factores hacen que los bronquios se inflamen y se estrechen dificultando el paso del aire hacia los pulmones.
  2. Los síntomas de asma son variables y debes reconocerlos. Cuando se presenta una crisis de asma, los síntomas principales son: dificultad para respirar y/o respiraciones más rápidas, dolor u opresión en el pecho, sensación de fatiga, pitos o respiración silbante, tos, habla entrecortada: no pueden decir frases seguidas y tienen que parar para hablar y, en las crisis más graves, color azulado en los labios o las uñas.
  3. El asma se sospecha por los síntomas y en los niños mayores se puede confirmar con pruebas de función pulmonar como la espirometría. Las pruebas de alergia se hacen para descartar alergias asociadas. El pediatra aconsejará el momento apropiado para hacerlas.
  4. El asma se puede desencadenar por varias causas. Los desencadenantes principales son la exposición a alérgenos alergias (ácaros, pólenes, hongos, pelo de animales), los virus respiratorios y el ejercicio. La exposición al humo del tabaco, la contaminación o irritantes químicos son otros factores que provocan asma y la empeoran. ¡Evítalos!
  5. Un buen control es fundamental. Los síntomas aparecen si el asma no está controlada. Conviene evitar los factores desencadenantes y tratar la inflamación de las vías respiratorias con la medicación de control indicada por tu pediatra. Trata precozmente los síntomas cuando aparezcan.
  6. Hay dos tipos de medicamentos para el asma: Los que la alivian, que se usan cuando aparecen síntomas. Se les conoce como broncodilatadores, porque abren los bronquios y, los que controlan la inflamación o antiinflamatorios. Se usan diariamente para mantener controlada el asma. No debes dejarlos de tomar, aunque te encuentres bien. Tu pediatra te los recomendará si los necesitas y te dirá cuándo tienes que dejarlos.
  7. Usa bien los inhaladores. Son dispositivos que ayudan a introducir la medicación en las vías respiratorias, mientras respiras. ¡Ensaya su uso con tu pediatra o enfermera!
  8. Utiliza el plan de tratamiento, escrito y personalizado, que hayas acordado con tu pediatra. Te indicará claramente los desencadenantes a evitar, los broncodilatadores a tomar en caso de síntomas y el tratamiento de control a seguir para controlar el asma a largo plazo.
  9. El colegio debe ofrecer un entorno seguro. El profesorado debe saber si tienes asma para ayudarte en caso de presentar una crisis de asma o síntomas con el ejercicio y colaborar con tus padres y tu pediatra informándoles.
  10. Con el tratamiento adecuado puedes conseguir hacer una vida normal. Incluso, practicar el deporte que te guste. Estar activo ayudará a tu salud.

 

Ya lo sabes, aplica nuestros consejos para que sepas qué hacer ante una crisis asmática.

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